YACIMIENTOS

El Arte de los Cazadores Paleolíticos

La comarca del Guadalteba atesora uno de los más importantes yacimientos artísticos paleolíticos del Mediterráneo, la Cueva de Ardales o de Doña Trinidad Gründ. Cavidad de grandes proporciones (1.600 m de galerías) que ha conservado más de mil motivos pintados y grabados, entre los que destacan sus manos negativas y positivas, su centenar de figuras animales (ciervos, caballos, cabras, peces, aves, serpientes, etc.), su colección de figuras femeninas y su gran cantidad de signos.La cueva de Ardales mantiene un régimen de visita restringido (15 personas diarias). Los clientes deben solicitar la fecha al teléfono 952 458 046 y pueden obtener información en su web. Las pinturas y grabados de este yacimiento han sido fechados entre hace 28.000 y 8.000 años. Junto al arte se han conservado numerosos vestigios arqueológicos, incluyendo varios depósitos funerarios y construcciones prehistóricas.

 


El Arte de los Primeros Pastores Neolíticos

En las sierras del Guadalteba son frecuentes cavidades de mediano o pequeño tamaño. El conjunto más interesante se encuentra en el espacio natural conocido como Tajo del Molino (Teba), un cañón kárstico en el que quedaron colgadas varias cavidades. En la más grande, conocida como Cueva de las Palomas, se conserva un importante yacimiento prehistórico y junto a ella, algunas cuevas-abrigos han conservado pinturas rojas que representan antropomorfos esquemáticos e ídolos tipo placas.

 

En el mismo valle del Guadalteba existen otros dos abrigos pintados. El de mayores dimensiones, conocido como Cueva Rota (Teba), conserva un grupo de pinturas esquemáticas rojas y negras. En el segundo, más pequeño, pero situado en un emplazamiento privilegiado que controla, desde la cabecera, el valle del Guadalteba, conocido como abrigo de la Casilla del Búho (Cañete la Real) se pintó un abigarrado conjunto esquemático en rojo y negro, una más que probable escena que incluye figuras humanas y animales. En la Sierra de Alcaparaín, una sima conocida como de los Murciélagos o de la Curra (Carratraca), que se usó como depósito funerario durante el Neolítico, conserva también una figura antropomorfa esquemática pintada en rojo.


 

El final del ciclo artístico prehistórico está representado en la Comarca del Guadalteba por unos grabados que se ejecutaron en unas tumbas excavadas en la roca, una necrópolis en cuevas artificiales conocidas como las Aguilillas (Campillos).

Representan figuras antropomorfas y junto con una serie de esculturas con apariencia bisexual (se esculpieron como falos y contienen detalles femeninos en su interior), conforman la última parte de un patrimonio que son los orígenes históricos y artísticos de la Comarca del Guadalteba.