El hallazgo de bolsas de agua en el subsuelo frena las obras del Museo de Tito Bustillo
Ribadesella,
Bárbara MORÁN
El agua se ha convertido en el primer contratiempo para el desarrollo de las obras del Museo de la Cueva de Tito Bustillo, en Ribadesella. El descubrimiento de un nivel freático -profundidad a la que está el agua subterránea- no esperado durante las excavaciones que se están realizando en la zona en la que construirá el equipamiento, conocida como la cantera de Corcuvión, se ha convertido en un freno para el desarrollo de los trabajos que comenzaron hace más de dos meses.
La empresa adjudicataria de las obras, FCC, está teniendo serias dificultades para culminar la fase de las excavaciones y fijación de los cimientos del futuro edificio, según ha podido saber este periódico. Aunque en lo que respecta al alcance del contratiempo, hay versiones distintas. Por un lado, el Ayuntamiento de Ribadesella, a través del concejal de Cultura, Juan González Martino, aseguró ayer que la nueva situación en la zona ya ha sido superada y se están cumpliendo los plazos estimados en el desarrollo de los trabajos.
«Esta misma mañana he hablado con FCC y el contratiempo surgido debido a la presencia de agua está prácticamente solventado. Para ello han utilizado un sistema de bombeo, y tal y como me han comunicado todo marcha con normalidad», apuntó Martino.
No obstante, según ha podido saber este periódico a través de otras fuentes, existe la posibilidad de que la aparición de ese agua a un nivel que no estaba programado esté impidiendo desarrollar con normalidad los trabajos de cimentación del edificio. Esta situación, además, ha sido la causa de fuerza mayor que ha provocado la paralización de los trabajos en la cantera de Corcuvión debido a la necesidad de una posible modificación del proyecto técnico de la obra. Desde el Consistorio aseguran no tener conocimiento de una posible paralización de los trabajos.
En este sentido, cabe destacar que en la mañana de ayer, en la zona, la actividad era completamente nula. El socavón abierto por las máquinas excavadoras en medio de la parcela y en el que se programa fijar los cimientos del futuro centro de interpretación de la caverna de Tito Bustillo está totalmente inundado y anegado por el agua. Además, no había ninguna máquina trabajando en la obra y los operarios presentes en la zona estaban realizando labores en el interior de las casetas de la empresa ubicadas en los alrededores.
El futuro centro-museo de la cueva de Tito Bustillo responde a una antigua reivindicación del pueblo riosellano. El inmueble que se construirá anexo al equipamiento existente ofrecerá una fachada con diseño vanguardista que a través de paneles de vidrio reflejará los colores más representativos del arte rupestre (rojos, marrones y arenas). El edificio estará dividido en tres pisos.
El sótano, que albergará una sala de conferencias, la planta baja, con cafetería, tienda y el vestíbulo, y en el primer piso, sala para exposiciones y las instalaciones para audiovisuales, completarán este moderno equipamiento inspirado en la cueva de Tito Bustillo, declarada patrimonio de la humanidad el año pasado por la Unesco.
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